Soñar no basta
He sacado un disco de rap.
Como lees.
Y me fue bien.
He escrito dos libros.
Y me fueron bien.
He sido padre dos veces.
Lo mejor de mi vida.
Me he sacado una carrera y una profesión.
Y me va bien.
Escribo un email cada día.
Y seguiré haciéndolo.
Y no, no soy especial.
Mi mayor virtud es otra:
Los sueños solo son el primer paso de lo que va a ocurrir.
Sueño… y ejecuto.
Porque soñar sin hacer es una decepción.
Lo que cambia todo es la determinación.
Mi único sueño no cumplido es hacer un mate en un partido de baloncesto.
Ese sí se me escapó.
Con 1,75 era un sueño irrealizable.
Pero el resto, los que eran posibles, los que dependían de mí…
los hice realidad.
Esa es la clave:
Tener sueños realizables.
Y realizarlos.
Querer algo y, simplemente, ir a por ello.
Soñar no basta.
Ahora bien, nada de todo esto se hace solo, se necesita gente para ello.
Cuenta conmigo si tus sueños tienen que ver con la abogacía.
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