El cliente que molesta

Es muy típico en redes sociales ver compañeros y compañeras haciendo comentarios duros, hirientes, quejosos, sobre sus propios clientes.

Si estás en el turno de oficio, lo puedo entender, porque realmente no son tus clientes, son usuarios del servicio financiado por el Estado.

Pero si no son del turno de oficio estos clientes, y aún así les criticas, te diré una cosa…

Tienes un gran problema.

Un serio problema.

Estás bien jodido.

Jodida.

Porque en realidad, hablar mal de tus clientes, sobre todo, y por encima de todo, habla mal de ti.

Dice tanto de tu despacho que apesta.

Háztelo mirar.

Todos podemos tener clientes que nos molesten, que sean pesados, que pregunten demasiado qué hay de lo mío. Pero publicarlo en redes sociales, eso dice más de ti que de ellos.

Lo primero que significa es que son los que dominan tu despacho.

No tú. Ellos.

Y tanto dominan tu despacho, que te dominan a ti.

Lo segundo es que transmites falta de autoridad, porque transmites que te faltan al respeto y que no acatan las normas de tu despacho.

Si el cliente cumpliese con las normas de tu despacho, no te exigiría que le respondieras al Whatsapps que te manda a 12 de la noche sin motivo urgente.

Y lo tercero es que estás cobrando muy poquito, muy poquito.

Porque al igual que en el salario de un político va a que le llamen chorizo, corrupto o sinvergüenza, en el salario del abogado va a tener este tipo de clientes.

Así que ya sabes, cuando hablas mal de un cliente, quien hablas mal es de ti.

Para crecer más y mejor, más rápido y rentable.

EL CÍRCULO.

Te espero.


Si quieres enriquecer suscríbete ahora mismo aquí.

Suscribirse es gratis, darse de baja no es una opción, ya lo verás.

Artículos relacionados