5 por 100 de error

Los japoneses son el ejemplo de excelencia en la calidad.

Tal es así que cuando empezaron a vender bienes en Estados Unidos cumpliendo al 100 por 100 lo pactado.

Los americanos (del norte), acostumbrados a una calidad limitada, dijeron a los japoneses que el 95 por 100 de los bienes debían ser conforme y que solo el 5 por 100 debían ser fallidos o disconformes.

Y así firmaron los contratos correspondientes.

Y Japón, que son excelsos en cumplir lo pactado, no fallaron.

El 95 por 100 de los bienes entregados estaban en perfecto estado.

Y otro 5 por 100 fallido.

Cumplieron el contrato con precisión suiza.

O japonesa.

La cuestión no es esa.

La cuestión es que les costó hacer un 5 por 100 de bienes defectuosos, porque ellos hacían siempre el 100 por 100 perfecto.

Como lo lees.

Fallaron a posta para cumplir el “contrato”.

Un contrato mal redactado.

Calidad como cualidad.

¿Y tú?

¿Vas a salto de mata u ofreces calidad?

Sé japonés.

Ofrece calidad.

Y jamás te faltarán clientes.

Entra aquí, maldito japo.

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