Yo lo quiero todo
Cuando era pequeño, en el comedor del cole, un día tocó de primero crema de verduras y de postre dónuts.
A nadie le gustaba la crema.
Y a mí siempre me encantaron los dónuts.
Así que negocié con mis cinco compañeros de mesa:
Yo me comía su crema, y ellos me daban sus dónuts.
Aceptaron.
Resultado:
Me comí todas las cremas.
Me comí todos los dónuts.
Y encima llegué pronto al patio para jugar al fútbol.
Siempre he sido así.
Y ahora sigo siendo igual.
No me conformo con poco.
No elijo entre esto o lo otro.
Acepto lo que me toca.
Convierto cada cosa en una oportunidad.
Aguanto para conseguir.
Yo lo quiero todo.
Trabajo, libertad, dinero, tiempo, salud.
¿Quién dice que haya que elegir?
La clave está en negociar bien, moverte bien, aprovechar las oportunidades, pensar diferente.
Y sobre todo, en creerte que se puede.
Es lo que creen todos los que participan de mi membresía.
Se llama El Círculo, porque pensada para que no solo aprendas, si no que aportes.
Porque a veces, sí:
Se puede tenerlo todo.
PD: Empieza a creértelo.
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