Y si todo fuera suerte
Igual no hago buen marketing.
Igual mis presupuestos son un desastre.
Igual gestiono mal al cliente.
Igual gano juicios porque, al fin y al cabo, siempre hay dos partes y alguna se tiene que llevar la razón.
Igual soy un mal abogado.
Igual simplemente tengo suerte.
Igual estoy tarado.
Incluso en las noches más largas hay tramos de luz.
Igual todo esto es el síndrome del impostor.
Que no confío en nada de lo que hago..
¿Y tú?
¿Siempre te juzgas, te comparas y te haces daño?
¿Nunca es suficiente?
¿Y si todo es el síndrome del impostor?
Igual sí transmito bien. Y tú también.
Igual sí gestiono bien al cliente. Y tú.
Igual sí hago buenos presupuestos. Y tú.
Igual sí soy un buen abogado. Y tú.
Igual estoy sano. Tú también.
No lo sé.
A veces dudo.
Y otras veces lo tengo claro; si he llegado aquí es porque soy bueno.
Y tú también.
Cada día delante del espejo.
¿Hoy Litigas o enriqueces?
PD: No lo dudes.
Si quieres enriquecer suscríbete ahora mismo aquí.
Suscribirse es gratis, darse de baja no es una opción, ya lo verás.