Este es tu peor marketing con diferencia
Mentir no es marketing.
Y si lo es, es el peor de todos.
Hay algo que me preocupa.
Y no es la competencia. No es la publicidad. No es que los abogados hagan anuncios en redes.
Eso me parece bien.
Lo que me preocupa es otra cosa:
Confundir marketing con mentir. Confundir impacto con engaño. Confundir llamar la atención con no tener límites.
Y no.
Mentir no es marketing. Y si lo es, es mal marketing. Y además, es competencia desleal.
El ejemplo incómodo
Hace poco vi a un penalista haciendo marketing sobre esto:
“Conseguí reducir la pena a un violador.”
Y lo decía con orgullo.
Vamos por partes.
¿Es su trabajo conseguir la mejor defensa posible?
Sí.
¿Es legítimo que intente reducir una pena?
Sí.
¿Ha hecho mal su trabajo?
No.
Pero otra cosa distinta es hacer marketing sobre eso.
No estamos hablando de:
“He logrado la absolución de una persona inocente.”
“He demostrado que no existían pruebas suficientes.”
“Se ha evitado una condena injusta.”
No.
Estamos hablando de celebrar públicamente que a una persona condenada por violación le redujeron la pena.
Y aquí entra algo que parece olvidado:
El marketing también tiene pudor. El marketing también tiene ética. El marketing también construye la imagen de toda la profesión.
Porque cuando tú haces eso, no solo hablas de ti.
Hablas de todos.
El otro caso: la Segunda Oportunidad
Y ahora lo serio.
La Ley de Segunda Oportunidad se ha puesto de moda.
Muchos se han subido al carro.
Algunos con conocimiento.
Otros… con bastante menos.
Y empieza el espectáculo:
“Exoneramos el 100% de tus deudas.”
“Da igual lo que debas a Hacienda.”
“Da igual lo que debas a la Seguridad Social.”
“Te lo quitamos todo.”
Todo.
100%.
Brutal.
Marketing potente.
Problema: no es verdad.
La ley era tajante en que se podía exonerar:
El crédito público tiene límites.
Hacienda: hasta 10.000 €. Seguridad Social: hasta 10.000 €. Otras administraciones: nada, no se exonera nada.
Así era hasta el 18 de febrero de 2026 cuando el Tribunal Supremo lo dejó cristalino.
Tribunal Supremo
Ha dicho: nada de exonerar el 100% del crédito público en su totalidad.
Nada.
Pero si introduce dos cambios:
Intereses y recargos, sí, se pueden exonerar completamente, sin límite.
Los créditos de las demás administraciones públicas se pueden exonerar hasta 10.000 euros.
Pero deja claro una cosa; el principal de la deuda de AEAT y TGSS solo se exonera 10.000 euros.
Nada más.
Nada de eso de que toda la deuda pública se puede exonerar. Nada.
Se acabó el debate.
Durante un tiempo hubo sentencias contradictorias.
Había ruido.
Había interpretación.
Ahora no.
Y quien siga diciendo que exonera el 100%…
Está mintiendo.
Y cuando mientes en el mercado:
No estás haciendo marketing.
Estás engañando.
Y eso es competencia desleal.
Marketing no es decir lo que la gente quiere oír
Marketing no es prometer milagros. Marketing no es exagerar resultados. Marketing no es coger una excepción y venderla como norma.
Marketing es:
Explicar lo que haces.
Diferenciarte.
Comunicar valor.
Generar confianza.
La palabra clave es esta: confianza.
Y la confianza se construye con verdad.
Porque cuando vendes algo que no es cierto:
1. Engañas al cliente.
2. Dañas a la profesión.
3. Generas expectativas imposibles.
4. Y acabas compitiendo por humo.
Y el humo dura poco.
El límite está en la competencia
En el mercado caben muchas estrategias.
Puedes ser agresivo. Puedes ser directo. Puedes ser provocador.
Pero no puedes mentir.
Porque cuando mientes para captar clientes:
Estás alterando las reglas del juego.
Estás ganando no por ser mejor,
sino por decir lo que otros no se atreven a decir
porque saben que no es cierto.
Eso no es talento.
Eso es atajo.
Y luego está el pudor
La abogacía no es un circo.
No todo vale para captar atención.
No todo caso es un trofeo.
No todo resultado es un eslogan.
No toda victoria es publicitable.
Hay cosas que, aunque sean técnicamente correctas,
requieren contexto.
Y el contexto no cabe en un reel de 30 segundos.
La pregunta incómoda…
Si necesitas mentir para vender…
¿qué estás vendiendo realmente?
Si necesitas exagerar resultados…
¿qué estás ocultando?
Si necesitas prometer el 100%…
¿qué pasa cuando llegue el 60%?
El marketing bien hecho es poderoso.
Pero el marketing sólido se apoya en tres pilares:
Competencia real.
Especialización.
Reputación.
No en hacks.
No en titulares extremos.
No en jugar con la ignorancia jurídica del cliente.
Porque al final, el cliente puede no saber de derecho.
Pero sí sabe cuando le han engañado.
Y cuando eso pasa, el daño no es solo para uno.
Es para todos.
Sigo por aquí, haciendo sesiones con abogados donde tratamos precisamente esto, un marketing que se apoya en los tres pilares de su despachos.
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