El payaso
Hace poco vi un reel que ya es casi un clásico entre abogados de Tiktok:
“Mi cliente en prisión, pero yo gané experiencia”
Otro igual de brillante:
“¡Le cayeron 120 años en vez de 150! Éxito total”.
Todo dicho con música, coreografía y caritas felices.
Vídeos que publican de origen abogados de Latinoamérica.
¿Sabes qué?
Me parto. Me parto de risa.
Porque la realidad es que el reel es divertido.
Muy bueno y divertido.
Pero te diré una cosa, divertido es, pero como marketing jurídico, es una mierda.
Una cosa es tener sentido del humor.
Otra es hacer el ridículo.
Son dos cosas.
Y aquí viene la clave, no hay que confundir el humor con hacer el payaso.
El humor, bien usado, vende. Pero siempre que lo mezclas con autoridad.
Pero hacerlo solo por las risas te resta credibilidad.
Te iguala al circo.
Y créeme, la abogacía ya tiene bastantes payasos.
Tienes que elegir: ¿quieres que se rían contigo o de ti?
Yo siempre digo que prefiero la acción a la perfección. Pero hay una línea que nunca cruzo: el ridículo.
Así que si estás pensando en “viralizarte”, mejor viralízate ganando juicios, no haciendo el imbécil.
Si quieres que te tomen en serio y además vivir de esta profesión con dignidad, vente.
¿Dónde?
Aquí sí aprendemos a ser rentables sin perder el respeto.
PD: Y sin necesidad de hacer el payaso.
Si quieres enriquecer suscríbete ahora mismo aquí.
Suscribirse es gratis, darse de baja no es una opción, ya lo verás.