Una mala experiencia

Una mala experiencia sigue siendo una experiencia.

Perder un juicio.

Que un cliente se marche.

Que un proyecto se caiga.

No nos gusta.

Nos fastidia.

Nos deja mal sabor de boca.

Pero sigue siendo experiencia.

Y si sabes mirarla bien, también es aprendizaje.

No hablo de ser ingenuo ni de vender optimismo barato.

Sé que hay cosas que no tienen un lado bueno.

Pero incluso esas…

dejan una huella que te enseña algo.

A veces aprendes qué hacer.

Otras veces, aprendes qué no hacer.

En cualquiera de los casos…sigues creciendo.

Sobrevives.

Sigues.

Así que la próxima vez que la vida te dé una mala experiencia,

pregúntate:

¿Qué puedo aprender de esto?

A veces el dolor será demasiado.

Pero incluso ahí, habrás aprendido algo.

Porque aprender es la experiencia.

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PD: Si sabes mirarlo bien.


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