Hoy follo y mañana fatatas
Como lo lees, follo con fatatas y fimientos.
Son las 7:27 y otro día más estás leyendo esto.
¿Y qué te espera hoy?
Incendios en el despacho.
Clientes desagradecidos.
Jueces bordes.
Procesos lentos.
Facturas impagadas.
Dudas.
Miedos.
Malas noticias.
Sentencias sin costas.
Vamos, un día normal en la oficina.
La cuestión es ¿se puede vivir con días así?
La respuesta es clara; sí.
Claro que sí.
Porque ser abogado/a es saber vivir con eso.
Y ser super abogado/a es lograr que eso no se apodere de tu mente y sepas dejarlo en el despacho.
¿Falta de empatía? No, experiencia y madurez.
Se puede.
Si no lo logras tienes que trabajar el CUARTO PILAR, tu bienestar.
Tener una relación sana con la profesión.
Se puede.
Pero quizá no lo sepas hacer solo.
Y no, yo aquí no te puedo ayudar; tienes que llamar a tu Psicólogo de cabecera.
Pero no lo dejes pasar.
Si tu relación con la abogacía no es sana, no lo aceptes, no creas que es lo normal.
No lo es.
No aceptes vivir mal.
Una cosa es vivir cosas duras, que las vas a vivir, y otra es vivirlas sufriendo.
La clave esencial es la siguiente:
no es lo que te ocurre, es como lo vives.
PD: No lo dejes pasar.
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