Y si mañana no despiertas
Hace años me viví una historia que se me quedó grabada.
Un abogado, joven, con despacho en marcha y buena cartera de clientes, acabó ingresado de urgencia.
Inconsciente.
Nadie sabía nada.
Ni sus colegas, ni su familia, ni sus clientes.
Tenía señalamientos esa semana.
Escritos por presentar.
Clientes esperando una llamada.
Y su despacho era como una caja fuerte sin combinación.
Sin claves, sin accesos, sin instrucciones.
Un puto caos.
El marrón se lo comieron sus seres queridos, sus compañeros, los juzgados, y, por supuesto, sus clientes.
Todo porque nadie había previsto nada.
Porque él era el único que sabía dónde estaba cada cosa.
¿Y tú? ¿Has pensado qué pasaría si mañana no te despiertas?
¿Una persona de confianza con acceso?
¿Una lista actualizada de tus procedimientos?
¿Claves compartidas bajo seguridad?
¿Una simple carpeta con “qué hacer si me pasa algo”?
No es dramatismo.
Es previsión.
Es responsabilidad.
Es por tu gente.
Si tú faltas, tu despacho se paraliza pero el muslo sigue.
Los procesos siguen.
Y tus clientes seguirán necesitando respuestas.
Montar un despacho también es pensar en esto.
Y en EL CÍRCULO hablo de esto.
Porque un despacho sano también se construye con cabeza fría, y con un plan para cuando no estés.
¿O te crees inmortal?
Te espero dentro.
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